La Nación, patrimonio tachirense

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El 23 de diciembre es un día magnífico para recordar un pensamiento de Joseph Pulizer: “Quiera Dios que esta casa siga siendo el hogar de lucha contra toda forma de mal, siempre independiente, por siempre avanzando en la causa de la ilustración y el progreso, aferrada a ser una fuerza moral, elevándose siempre a un plano superior de perfección como institución pública”. Cuatro décadas y media (45 años) de historia se resumen en una palabra: La Nación. En 45 años se han escrito noticias, buenas, impactantes, desesperanzadoras, futuristas. El acontecer nacional e internacional ha estado registrado en sus páginas con esmero, veracidad y respeto, pero sobre todo con la convicción de que la libertad de expresión no es un derecho prescindible. Por el contrario, a defenderla ha estado consagrada la historia de este medio, el de mayor credibilidad en el occidente del país.

Sin amarillismo ni sensacionalismo, La Nación ha narrado los sucesos más dramáticos, con la credibilidad forjada a lo largo de los años. Para el Diario, el periodismo no es un juego. Es la responsabilidad más seria, adquirida con la conciencia del necesario respeto al lector. En el umbral de los 45 años con una permanente e inquieta preocupación por la ciudad, el Estado y el país. El acontecer ciudadano metido de lleno en sus venas periodísticas, palpitando con las mejores iniciativas colectivas, alentando e impulsando con optimismo y fe la marcha de la nación. Muchos intelectuales tachirenses figuraron y figuran en su página tradicional A-4, cátedra independiente de opinión y orientación, y ya suman 45 años de consecuencia con el progreso humanístico de nuestra región.

Sus fundadores Don Arquímedes Cortés (F) y José Rafael Cortés Arvelo (F), su editor, intelectual tachirense con su fina prosa, abrió caminos y sus editoriales fueron, una verdadera fragua, recibían personalmente los artículos de opinión desde su comienzo y tuvieron puertas abiertas a la cultura tachirense. Hombres visionarios, enfrentaron y vencieron todas las dificultades para entregarle a la región y al país un auténtico instrumento para la construcción, el diálogo, la participación y el engrandecimiento nacional. Una verdadera escuela de periodismo se ha erigido en su seno, con un claro y tesonero comportamiento orientado hacia el servicio público. Como colaboradores de sus páginas nos sentimos orgullosos de que nuestras ideas y proposiciones circulen y las conozcan nuestros lectores a lo largo del país. Su estilo periodístico y la larga trayectoria de merecimientos lo han convertido en uno de los grandes representantes del diarismo venezolano. Su cumpleaños lo está celebrando en su confortable sede, con tecnología más avanzada que marcará un jalón más en su propia historia y en la historia del periodismo nacional. En esa línea de expresión y orientación respetuosa, cívica, consustanciada con las necesidades y demandas colectivas, La Nación, el periódico del Táchira va día a día, dejando una huella profunda en la memoria popular.

Realizar un periodismo independiente, abierto a todas las corrientes del pensamiento universal, ofrecer sus páginas para la discusión de los problemas de la comunidad, prestar un servicio público fundamental y básico como es en la actualidad, es una tarea que exige un permanente y renovador aliento. La Nación ha sido eficaz para llevar adelante la difusión de la cultura y el saber. En sus páginas han coincidido columnistas que compartieron con el fundador y editor las alegrías y sinsabores de los años iniciales, y las nuevas promociones de periodistas y escritores sienten que hay escuela. Esta es una de las circunstancias que le ha permitido al diario ser protagonista y testigo a un mismo tiempo del progreso de la ciudad y formar parte vital de la historia contemporánea del Táchira. Un diario es el trovador errante que viaja en el tiempo visitando y dejando pueblos, gente, costumbres, sucesos, epopeyas, mitos y demás aspectos de la vida humana sembrando y recogiendo a la vez, camino al infinito.

En este nuevo aniversario lo celebramos con orgullo de tachirenses, deseándole a Doña Gloria Niño de Cortés, Editora y Gerente General y a su distinguida familia, al personal periodístico, trabajadores y obreros, y a todos los que hacen posible este magnífico ejercicio de inteligencia, voluntad y coraje, entre otros al Profesor Germán Carías Sisco, piedra afectiva de ese andamiaje fundacional, el mejor de los éxitos, que redundará ciertamente en grandes aportes para el desarrollo de la República y sus instituciones democráticas. Feliz Navidad y un venturoso y próspero año nuevo.

 

jcastrocontreras@hotmail.com