Lunes 20 mayo, 2013 San Cristóbal/Táchira/Venezuela

Infogeneral - 25 abril, 2012 | 12:00 AM

Piden revisar la Unidad de Neonatos por el alto índice de bebés fallecidos

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales sigue siendo centro de polémica en el Hospital Central.

La alegría de esperar a su primer hijo se convirtió en tragedia para los esposos Ingrid Molina y Manuel Medina, quienes recibieron este lunes, a las once de la noche, la noticia de que su bebé, que nació el pasado 13 de abril en el Hospital Central de San Cristóbal, había fallecido a causa de un paro respiratorio.

El pasado sábado 21 de abril, también un grupo de personas, cuyos hijos recién nacidos permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Central, Ucin, denunció que en los últimos días pudieron constatar al menos cuatro muertes, cifra que en horas recientes se incrementó y, según datos extraoficiales, alcanza casi los 8 neonatos muertos en menos de dos semanas.

Aseguraron los padres al equipo de Diario La Nación, el sábado 21 de abril, que han observado ratones y cucarachas, así como otros desperdicios en el servicio de Ucin, y la ausencia de médicos, entre otras deficiencias notorias, que ellos consideran contribuyen a perjudicar a los niños recién nacidos.

Ingrid Molina, aún adolorida por su reciente parto, junto a su esposo Manuel Medina, aguardaba en la morgue del Hospital Central la entrega del cuerpo de su pequeño hijo; buscaron en la pañalera acondicionada para la dulce espera la ropita con la cual se llevarían al bebé a casa; sin embargo, debieron usarla para trasladarlo en el ataúd hacia la ciudad de La Fría, de donde provienen.

En medio de su dolor, expresaron “la necesidad de denunciar” todo lo que observaron en estos últimos días en el hospital, con la intención de que alguien prenda las alarmas y se tomen acciones inmediatas para que otras familias no vivan el mismo dolor ante la pérdida de un hijo.

“Lo que nosotros vimos en esa Unidad de Cuidados Neonatales es muerte, descuido, contaminación, falta de personal. Nosotros hasta fuimos al lugar, en la parte baja del hospital, donde tienen la ropa y la lencería, en ese sitio hay olores fétidos muy fuertes, hay contaminación, y luego culpan a los padres de la suciedad; eso es mentira, nosotros sabemos que debemos estar aseados para poder pasar a ver a los niños”, dijo Manuel Medina.

Contó Medina que: “mi hijo nació el 13 de abril, aquí mismo en el hospital. Tenía las 40 semanas de embarazo, se había controlado bien el embarazo, teníamos todo listo para recibir al niño, pero de Colón nos remitieron al hospital porque tenía un poquito alta la tensión; llegamos a las 3 de la tarde y fue hasta la madrugada que le hicieron la cesárea. Cuando nació el niño nos dijeron que tenía problemas respiratorios, pero se había recuperado”.

Dijo que más tarde les informaron que el bebé tenía una recaída: “vimos morir otros dos niños en esos días, igualito, por un supuesto paro respiratorio; vimos a otros padres sufrir la muerte de sus bebés, sin recibir información ni nada, solo los llaman y les dicen que su hijo se murió, así, como si fuera cualquier cosa”.

Denunció que las camareras no cumplen con las medidas de higiene que se deben tener en la Unidad: “ellas agarran la basura, después entran al área donde están los niños. Tuvimos un problema con una camarera que entró sin gorro y le reclamamos y la respuesta fue que si se ponía gorro se dañaba el peinado y que ella no cumplía porque no tiene hijos ahí”.

Durante los días que estuvo hospitalizado el hijo de Ingrid y Manuel, debieron comprar todos los medicamentos, insumos y hasta pagar exámenes médicos. “Un día me pidieron a las 4 de la mañana un medicamento para salvarle la vida al niño, me fui corriendo, en taxi, gasté mucho dinero, y al final nada sirvió, me dijeron que se había recuperado y luego se murió”.

La operaron dos veces

Por si fuera poco la denuncia de la muerte de su hijo, Ingrid Molina también dio a conocer que la operaron dos veces en el Hospital Central, por lo que considera que hubo mala praxis y negligencia en su parto.

“Me hicieron la cesárea y luego la hemorragia no me paraba, me maltrataron muchísimo el vientre para tratar de drenar la sangre y finalmente dijeron que me debían operar otra vez, y así fue, me volvieron a abrir para limpiarme porque parece que me habían dejado unos coágulos de sangre. Me intervinieron dos veces en menos de 48 horas”, contó la paciente.

La situación de la Unidad de Cuidados Neonatales del Hospital Central fue la aparente causa de la intervención de la institución por parte del ministerio para la Salud, y a pesar de que autoridades regionales y nacionales se han referido a este tema, al parecer aún no se ha solventado la causa real de los fallecimientos, ya que algunos obstetras indican que si se trata de falta de atención en el embarazo, entonces los recursos deberían dirigirse a dotar ambulatorios y toda la red primaria, de equipos y personal, para que brinde buenos controles a la mujer en su etapa de gestación.

Indican fuentes, que prefieren no identificarse, que es necesario reacondicionar el espacio donde se encuentran los niños, pues se están violando las normativas internacionales, al traer más equipos y camas para hospitalizar más pacientes, sin tomar en cuenta las medidas adecuadas en cuanto a espacio por cada niño internado

 

Laura Sobral