(Miriam Bustos)
Un albañil fue asesinado, de al menos 16 tiros, por dos sicarios que lo sorprendieron cuando construía su casa, en Rubio.
Pablo Emilio Carrascal Sanabria, tenía 39 años de edad, era colombiano, se dedicaba al oficio de la construcción, y residía alquilado junto a su familia, a solo unas cinco cuadras de donde, este martes al mediodía, dos desconocidos lo mataron, al momento que se encontraba en plena obra de construcción de la que sería su vivienda, en un terreno de la calle principal del sector El Canal.
Hasta el momento, no se conoce a ciencia cierta el móvil del homicidio y en función de ello están trabajando los investigadores; sin embargo, el hecho es que cuando los sicarios irrumpieron en la construcción, obligaron a la esposa del albañil y a un amigo que los acompañaba a que se lanzaran al piso, boca abajo, y les exigieron que no los vieran a la cara.
---Escuchamos muchos tiros, pero no pude ver nada, porque no podía levantar la cabeza. Al ratico, miré por un hueco y como ya esos hombres no estaban, me levanté y fui en busca de mi esposo, pero lo encontré muerto. El otro señor que nos acompañaba, no sé ni en qué momento se fue del lugar--- declaró la esposa del albañil, cuyo identidad se omite en función de resguardar su integridad.
Huyen en un carro robado
Algunos testigos, que alcanzaron a ver cuando los asesinos huían de la construcción -e incluso algunos que aseguran que también los acompañaba una mujer-, refirieron que bajo amenaza de muerte sometieron al conductor de una camioneta Wagoneer, color azul, placas ADG559, de la cual lo despojaron y tomaron rumbo desconocido.
Un poco más tarde, el vehículo fue hallado abandonado por efectivos de Politáchira, adscritos a la comisaría de Rubio, en la vía a La Victoria, a unos cuantos metros de la entrada al sector El Morretón.
Una comisión de la Brigada Contra Homicidios de la policía científica, cuyos funcionarios se encargan de las investigaciones que establezcan el móvil y los autores del hecho, se encargó de colectar evidencias y de trasladar el cuerpo hasta la morgue del Hospital Central de San Cristóbal. (MB)