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Recadero - 2 abril, 2012 | 12:00 AM

Barrancas: otro polo industrial urbano en ruinas

Es otra de las grandes lacras de la ciudad.

Sin vías en condiciones de libre movilidad ni drenajes, con aguas blancas y negras esparcidas por las calles, que ni siquiera tienen aceras y brocales, desarrollan actividades industriales, empresarios, empleados y obreros en la Zona Industrial de Barrancas del municipio Cárdenas.

Trabajan en condiciones marginales, y no precisamente porque están aislados de la sociedad, sino porque se les mantiene al margen de las políticas oficiales que les deben garantizar los mínimos requerimientos para producir y contribuir con el desarrollo económico municipal, regional y nacional.

Se trata, las zonas industriales, de sectores destinados al uso preferentemente industrial que deben funcionar en condiciones eficaces, con energía eléctrica óptima, agua, desagües y vías que garanticen el transporte de bienes y servicios, además de un ambiente sano y tranquilo.

Sin embargo, en los galpones de la Zona Industrial de Barrancas, irónicamente los empresarios no se quejan ni por el fluido eléctrico o el servicio de agua, y ni siquiera porque están obligados a pagar impuestos, sino por la carencia de infraestructura vial pues la calzada no solamente está hecha un “rosario” de troneras de diferentes tamaños y profundidades, sino que ni siquiera tiene aceras.

Cuando se le pregunta a un empresario o a los usuarios de esa zona, que también es residencial y bastante concurrida, sobre los problemas de esa área, el “¡uhm… la huecamentazón”, “las troneras”, “la carretera que está destapada”, es lo primero que expresan.

Miguel Sosa, representante de uno de los galpones de esa importante zona económica del municipio Cárdenas, consideró que “para ser una zona industrial, se carece de muchas cosas básicas, específicamente la vialidad que es lo más importante. Como zona industrial deberíamos contar con una vialidad acorde a lo que es.

Fíjese que aquí las calles no tienen el tamaño adecuado, y a pesar de eso, es uno de los problemas más graves, el asfaltado es un desastre; desde que se entra por la avenida Antonio José de Sucre, hasta Riveras del Torbes, es prácticamente un camino destapado, y ésta es la única vía, la principal de este sector tan importante y no sirve para nada”.

Otro empresario que omitió su nombre, comentó que hace mes y medio aproximadamente, una funcionaria de la Alcaldía pasó para “chequear” la situación que tenían con los trimestres y los impuestos en general. Como estaba al día, le preguntó por “curiosidad” qué proyectos tenía la municipalidad con la vialidad.

– Porque es una situación que nos afecta mucho, es una zona comercial. Por aquí transita mucho transporte pesado y por aquí se vuelve un desastre, empezando porque ni siquiera hay una reglamentación para hacer una reestructuración de vías, para respetar el retiro de los comercios, de las casas. Son problemas “viejos” y difíciles de solucionar de un momento a otro, pero nosotros contando con un buen sistema de aceras y asfaltado, sería un buen logro–.

Agregó que la funcionaria municipal le respondió que había un presupuesto aprobado pero que estaban esperando a la empresa que contrataron para colocar el asfaltado.

“El problema es que uno se queda esperando y no sabe hasta cuándo. Es justo que un comerciante trate siempre de estar al día con los requerimientos de ley, pero uno no ve la inversión. Para qué le cobran a uno todos esos impuestos si uno no los ve retribuidos en obras. Entonces la vialidad, que es lo que básicamente uno necesita que esté en buen estado para todos en general, es lo peor que hay aquí”, agregó.

Otro empresario manifestó que a cualquier hora del día se forma el caos, aunque en las horas pico siempre hay congestionamiento, porque el transporte pesado que transita por esa ZI no tiene espacio, entonces una gandola llega y tranca el paso, también el canal de contraflujo, y hasta que no le den paso, no hay flujo vehicular, lo cual afecta no solamente a los empresarios sino a la ciudadanía en general.

“En general toda la zona está en malas condiciones. Me he dado cuenta y no se si eso compete directamente a Hidrosuroeste, pero hay fugas de aguas blancas y, en algunos casos, de aguas negras, y eso genera el deterioro del asfalto”, acotó.

Durante el recorrido por la Zona Industrial se observaron huecos que incluso abarcaban lo ancho de la vía. Otros se calculan hasta de quince centímetros de profundidad, por donde se han dañado carros pequeños, sobre todo cuando llueve, porque ante la falta de drenajes, dicen que la carretera se vuelve una laguna y quien no conoce los huecos, cae en ellos y deteriora los carros.

La preocupación del empresariado es que la vialidad los afecta, porque consideran obvio que quién va a querer meterse a una zona donde tenga problemas para llegar, porque “no hay una buena vía de acceso, eso afecta al comercio”.

Otro aspecto sobre el que llamaron la atención es el polvo que se levanta en algunos momentos. Se trata, según explicaron usuarios de la zona, de sedimento que ha dejado la quebrada que pasa por Barrancas desde “hace varios años”, y que todavía no han retirado las cuadrillas municipales.

– Hay demasiada tierra en las calles. En época de lluvias se vuelven una laguna y casi que se meten a los galpones, porque no existe sistema de drenaje. Aquí no hay alcantarillado bueno, no hay cunetas y entonces cuando viene el agua lo poco que asfaltan el agua lo destruye– manifestó el empresario.

Por otra parte, llaman la atención sobre las aceras. “No hay por ningún lado, aquí la gente tiene que andar por la calzada a riesgo de su integridad física, esquivando los carros, porque al no haber aceras y brocales, los conductores aprovechan todo lo que puedan del ancho de la vía para transitar por ahí y esquivar los huecos”.
Calificaron de “dramático” el caso del hueco que está frente a la panadería, en la entrada de Barrancas. “Asfaltaron ese sector el año pasado y ya tiene tremenda tronera. Entonces, cuando uno sale al puente para salir a la autopista, tiene que pasar muy pegado a la panadería, y ahí estacionan carros y eso se convierte en un obstáculo porque los choferes tienen que abrirse bastante para no caer al hueco, obstruyendo el flujo vehicular”.

Durante el recorrido se observaron botes de agua y dos de ellos, según personas como Pedro Bustos, Davis Zambrano y Javier Gómez, son responsabilidad de Hidrosuroeste. El primero, que está a unos metros de la Confitería El Loro, tiene varios días y no la han subsanado. La segunda, casi frente a la maderera, de una tubería principal, informó uno de los empresarios de la zona que fue Hidrosuroeste y la “tapó” con un plástico.

“Ya tiene como diez centímetros de profundidad. Queremos que vengan y hagan una reparación pero que solucione el problema permanentemente porque esto tiene varios meses”, lamentó el ciudadano recordando que con frecuencia se escucha que hay comunidades a las que no les llega el agua, mientras ahí se está botando. “Que le den una solución y que tapen la calzada, porque la gente no tiene por dónde pasar. Para eso pagamos impuestos, si no pagamos nos multan”, afirmó.

Zambrano se quejó porque, a lo largo de la vía principal de la ZI, han colocado bateas que “representan un peligro de accidentes; ojalá el organismo competente tome medidas para que eviten algo que se pueda lamentar”.

Taxistas como Javier Gómez, Luis Rosales y Carlos Escalante, cuentan cómo “vuelan” por Barrancas por tanto hueco.

“Eso nos perjudica porque nosotros le prestamos servicio a la Zona Industrial y a los comerciantes. Aquí en Riveras, se nos daña el tren delantero o cualquier repuesto, cada seis meses tenemos que cambiarlo y eso vale dos millones y medio. También los muñones, que valían 70 y 80 bolívares y ahora cuestan trescientos bolívares, y hay que comprarlos, qué más hace uno para trabajar”.

Aseguran que prestan el servicio con sacrificio. “Esto le pertenece a Cárdenas, nos gustaría que esa Alcaldía nos ayudara a pavimentar toda la calle. De Riveras, donde está el punto de la Guardia Nacional, allá están como se dice, tapando “huequitos”; lo justo sería que echaran un asfaltado corrido en todo, arreglaran las alcantarillas y todo eso, porque cuando llueve esto es un río. Que la alcaldesa nos extienda la mano”.

Otro comentó que “ese sector de Riveras tienen como un mes arreglándolo y mire, se arregla un “pedacito” por un día, pero los obreros empiezan a las 11 y se van a las 3 de la tarde. Así no rinde, pero solamente ahí donde está la guardia. Dijeron que había una partida de ochenta toneladas de asfalto pero ni dos cuadras asfaltaron”.

De allí que en la Zona Industrial de Barrancas, tanto los empresarios como los usuarios y sus residentes en general, están pidiendo mejoramiento de esa infraestructura vial para garantizarle la seguridad tanto a los conductores como a los peatones y un desarrollo armónico de ese sector de la economía regional.