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Venezuela - Martes 22 julio, 2014

Regional - 5 febrero, 2012 | 12:00 AM

Paradura del Niño Jesús: tradición religiosa andina

La paradura del Niño Jesús es una devoción tradicional de los Andes Venezolanos, en los estados Táchira, Mérida y Trujillo, se ha convertido en la verdadera celebración espiritual. Se realiza principalmente en las casas y en los últimos años las instituciones públicas y privadas la han incorporado a sus actividades, también los sacerdotes hacen este acto religioso en las iglesias católicas.
Entre el 25 de diciembre y el 2 de febrero, Día de la Candelaria, se lleva a cabo la Paradura del Niño, consistente en pasear al Niño Jesús en un pañuelo de seda o una cesta de mimbre con cantos y procesiones, dentro o fuera de la casa, y se reza el rosario.
El día de la celebración músicos, cantantes, rezanderos, padrinos y asistentes entonan coplas y canciones alusivas al momento, sobre todo se interpretan los aguinaldos y parrandas navideñas. Las coplas más conocidas, principalmente en el estado Mérida, se cantan durante el recorrido de la paradura y estas son:
Dulce Jesús mío
Mi niño adorado
Ven a nuestras almas
Ven, no tardes tanto (bis)

Al portal nos vamos
con mucha alegría
a adorar al niño
hijo de María (bis)

Del seno del padre
bajaste a humanarnos,
deja ya el materno,
porque te veamos. (bis)

continúan….

También se cantan aguinaldos, villancicos y parrandas, todo depende de como los anfitriones organicen la tradicional fiesta religiosa.

Robo y búsqueda del Niño

Hay muchas costumbres y formas de organizar la Paradura del Niño, en algunas poblaciones, una persona simula robar la imagen, que permanece escondida por tres días, entonces se prepara un cortejo integrado por niños y jóvenes vestidos con los trajes de la Virgen, San José, los Reyes Magos, pastores, ángeles, a quienes se suman los vecinos de la localidad y los dueños de Niño. Esta celebración se llama Robo y búsqueda del Niño.
“La idea popular de representar la vida del infante Jesús sigue con el Robo, Búsqueda y Paradura del Niño, desde el primero de enero hasta el 2 de febrero. Con lo primero se recuerda al niño perdido y luego hallado por su angustiada madre platicando en el templo con los doctores de la ley. Este hecho es escenificado mediante la idea de hacer desaparecer o robarse de un pesebre la imagen del Niño, irla buscando por el pueblo hasta llegar a la casa donde se sabe está. Es un acto de calle semejante, en esencia, a la búsqueda de posada por parte de San José para el nacimiento de su hijo. El hallazgo del Niño genera toda una fiesta de la que no están excluidas la diversión generalizada y el consumo de bebidas espirituosas”. (Tomado de http://www.analitica.com)
El día de la realización de la Paradura del Niño, los padrinos seleccionados junto a la procesión buscan al Niño en la casa o lugar donde está supuestamente escondido: Van de casa en casa tocando la puerta hasta hallar al Niño y lo trasladan hasta el pesebre donde pertenece. Posteriormente se realiza la ceremonia de La Paradura del Niño.

Ritual religioso

En la ceremonia predomina el ritual religioso, la unión familiar y la veneración a tal festividad y el entusiasmo de los asistentes, entre cantos y rezos. Al comienzo de la celebración, los dueños de la casa y sus invitados se reúnen al pie del pesebre. Los padrinos, que por lo general son cuatro, escogidos con anterioridad (pueden ser dos hombres y dos mujeres, una pareja de esposos, niños) se ubican junto a los anfitriones, mientras tanto los músicos preparan sus instrumentos y comienzan a cantar un tema de entrada. Posteriormente, una persona seleccionada como narrador indica a los presentes los pasos a seguir y en algunas paraduras los padrinos y asistentes siguen los pasos, según los versos interpretados por los músicos, por ejemplo:
Los padrinos reparten las velas para el ritual a todos los presentes, para ello escogen los cirios más grandes y mejor decorados, mientras que los cantores dicen:

Vengan los padrinos (bis)
repartan las velas
que hoy se va a parar
al Dios de la Tierra (bis)

Seguidamente uno de los padrinos toma al Niño Jesús del pesebre y lo coloca dentro del pañuelo escogido para el paseo (preferiblemente blanco) ó la cesta acondicionada para tal fin que será cargada por los protectores (padrinos) durante la procesión. Mientras que los músicos cantan:

Hínquense padrinos (bis)
hínquense en el suelo
a adorar al Niño
al Dios de los cielos (bis)

Levanten padrinos (bis)
vamos a Belén
a pasear al Niño
para nuestro bien (bis)

San José y la Virgen
se están admirando
de ver a su infante
que lo están paseando (bis)

Seguidamente, comienza el Santo Rosario; se rezan los misterios gozosos, porque son los que nos hablan de la infancia del Niño Jesús. En muchos hogares rezan el Rosario antes, durante o después del paseo, eso depende de los anfitriones y su planificación. Si se reza durante la procesión, cada vez que termina un misterio se canta un aguinaldo, villancico o parranda, así sucesivamente hasta terminar el rosario. Para los misterios del rosario, que son cinco, también se pueden escoger algunos de los invitados con la finalidad de hacer partícipes a todos los asistentes.
La pólvora forma parte del ritual de esta ceremonia religiosa; se disparan cohetes, se queman luces de bengala y otros fuegos pirotécnicos. El paseo del Niño se hace por toda la casa, los cuartos, la sala, corredores, patios y algunas veces por la cuadra, los asistentes con sus velas encendidas se ubican detrás de los padrinos que van primeros en la procesión, seguidos de los músicos, hasta retornar al pesebre.

Ceremonia de la paradura

El recogimiento espiritual llega a cada persona, quienes durante el recorrido independientemente hacen sus peticiones personales, en silencio: por la salud, la fe, la familia, la unión entre los seres humanos, por el país y especialmente el amor entre todos. Todo aquel que participa en la celebración hace sus propias peticiones y el grupo en general se compenetra en uno solo.
Al llegar al pesebre los padrinos se ubican frente al nacimiento mientras los músicos cantan:

Miren los padrinos (bis)
que dicha han tenido
han paseado al Niño tan recién nacido (bis)

Veneración

Los protectores toman a su ahijado (Niño Jesús) en sus brazos, lo besan y lo dan a besar a todos los presentes, los músicos continúan con las alabanzas:

Todos de rodillas,
delante del altar,
a besar al Niño
que hoy se va a parar (bis)

Al Niño Jesús
váyanlo besando,
San José y la Virgen
lo están aguardando (bis)

Paren ese Niño
párenlo ligero,
que llegó el momento
de subirlo al cielo (bis)

Los padrinos se arrodillan frente al nacimiento, uno de ellos coloca la imagen del Niño Jesús en medio de sus padres de pie. Luego se levantan y cada padrino pronuncia unas palabras ante los presentes, sobre cual fue el mensaje que le dejó esta tradición tan religiosa y tan venezolana. Con esto los padrinos han cumplido con su misión. Cada padrino puede llevarse su cirio, igualmente a los asistentes les es obsequiada la vela y muchas veces los candelabros en los que son colocadas las mismas. En algunos hogares las velas son colocadas frente al pesebre y se dejan encendidas hasta que se acaben.

Dichosos padrinos,
¿Qué dicha han tenido!,
han parado al Niño
con amor rendido…(bis)

El banquete

Al terminar la ceremonia, los padrinos y los dueños de la casa realizan el brindis para este tipo de agasajo, con vino y bizcochuelo. En los últimos años las paraduras en los estados andinos se han incentivado cada vez más, por lo que los anfitriones además del brindis tradicional, ofrecen algunos postres, dulces y muchos hacen mayor su agasajo, con platos especiales que comparten con todos los asistentes. Durante el agasajo los músicos pueden seguir interpretando temas y los animadores explotando pólvora.
A pesar de que esta fiesta es propia de la región andina, se celebra también en Biscucuy (Portuguesa); Barinitas (Barinas); Punto Fijo (Falcón); por la influencia de familias andinas en estas regiones.

María Teresa Amaya
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