Protestaron obreros de la construcción con un “cabillazo”

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Alberto Maldonado, presidente de Fetratáchira. (Foto: Carlos Eduardo Ramírez)

Por segunda vez consecutiva, más de dos mil obreros de la construcción en el estado Táchira, según estimaciones del presidente de la máxima central obrera regional, Alberto Maldonado, paralizaron sus actividades durante dos horas, en sus lugares de trabajo, para llamar la atención del Estado y de  los empresarios del sector, a fin de lograr una mesa para discutir un nuevo contrato colectivo, conseguir un aumento

Decenas de trabajadores de la construcción se paralizan esta semana, durante dos horas, hasta que la Cámara de Construcción acepte discutir la Convención Colectiva. (Foto: Carlos Eduardo Ramírez)

salarial “y mejorar las condiciones económicas de los trabajadores”.

Con pancartas en las que pedían “un mayor” aumento salarial e indicaban que el Sindicato que los representa no es una organización política, y con retazos de tubos estructurales y cabillas de las obras donde laboran, quisieron también hacer un “cabillazo”, que comenzaron a las diez de la mañana y finalizaron a las doce del mediodía.

“Protestamos por un aumento, ya no nos alcanza para hacer mercado, todo se gasta en los pasajes. No nos alcanza el sueldo, queremos un treinta por ciento, el presidente dijo que un veinte, pero no alcanza, porque ponen aumento en la comida y quedamos en las mismas. Necesitamos la renovación del contrato colectivo de la Cámara de la Construcción” -dijo Breiner Azuaje, uno de los obreros que hicieron el “cabillazo” en la obra que esta más arriba del centro comercial El Pinar-.

— La protesta es progresiva, esta semana es de dos horas diarias, en la que sigue se suman dos horas más y así sucesivamente, hasta llegar a un paro total, al cual se van a incorporar los sectores de la harina, de la salud y el privado, porque solamente unidos podemos lograrlo. Ningún Gobierno le ha regalado nada a la clase trabajadora -manifestó Maldonado, quien informó que este año no tendrán aumento por cuanto el mismo depende de la firma del nuevo convenio colectivo y este no lo discuten desde 2010—.

En La Rotaria, donde una empresa construye un centro comercial, alrededor de ciento cincuenta trabajadores pararon su actividad, asegurando que sus armas son “el pico y la pala”.

—Son dos mil 500 trabajadores que están en cuarenta y ocho obras, treinta y dos de ellas en San Cristóbal y el resto en otros municipios del Estado, de una nómina de afiliados al Sindicato de la Construcción de más de veinticuatro mil— dijo el presidente de Fetratáchira.

“Será un paro escalonado, hasta que logremos sentarnos en la mesa con la Cámara de la Construcción, que es la que agrupa al sector, y conseguir el aumento que estamos pidiendo, pero también se incorporará el resto de los trabajadores del Estado para rechazar el aumento (que anunció el presidente de la República, Nicolás Maduro), que no está acorde con la realidad que hoy tienen los trabajadores”.

— Hacemos un llamado al gobernador del Estado, para que entienda que esto no es un mecanismo politiquero, sino una realidad que viven todos los trabajadores del país y a la cual no escapa el Estado. El trabajador tiene un salario por debajo de la realidad que ellos producen.

Explicó que “ellos producen riqueza y, como contraprestación, un obrero está recibiendo 96 bolívares y un oficial 130, y no alcanza para cubrir las necesidades básicas de la familia, con dos devaluaciones, una inflación, una especulación que ha devorado el salario de la industria y de todos los trabajadores del país”.

— Necesitamos el 40 por ciento (de aumento), para llegar a 3 mil bolívares el salario mínimo, pero en el sector de la construcción necesitamos el cien por ciento, porque el aumento del metro cuadrado de construcción es de 300 por ciento y no puede ser que solamente les vayan aumentar a los trabajadores, que son los que ejecutan las obras, un 20 por ciento, que no cubre esas necesidades.

Finalmente, reiteró que la próxima semana aumentarán a cuatro las horas de protesta, “hasta llegar a la paralización total de las actividades, y no solamente la empresa privada, estamos convocando a los sindicatos de la administración pública para no aceptar ese aumento de salario de 13 bolívares diarios, que no alcanza siquiera para comprar una empanada en el mercado”.

Marina Sandoval Villamizar