Cáncer Pulmonar: Enemigo Latente

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La causa más común de cáncer de pulmón es la exposición al humo de cigarrillo.

El cáncer de pulmón es un crecimiento anormal de células en el tejido de uno o ambos pulmones. Dicho crecimiento maligno proveniente de células epiteliales puede causar metástasis e infiltración a otros tejidos. El cáncer de pulmón es una de las enfermedades más graves y uno de los cánceres con mayor incidencia en el ser humano, responsable de los mayores índices de mortalidad relacionados con cáncer a escala mundial. Es la primera causa de mortalidad por cáncer en el hombre y la tercera en la mujer, causando más de un millón de muertes cada año en el mundo. El síntoma más frecuente es dificultad respiratoria, tos, incluyendo tos sanguinolenta, y pérdida de peso.

Las formas más frecuentes de cáncer de pulmón (originado de las células epiteliales) son el de células pequeñas y de células no pequeñas. La distinción es importante porque el tratamiento varía. El primero, por lo general, responde mejor con quimioterapia y radiación, mientras que el segundo tiende a ser tratado con cirugía.

La causa más común de cáncer de pulmón es la exposición al humo de cigarrillo. Los no fumadores representan el 10 por ciento de los casos y la aparición del cáncer de pulmón en ellas parece ser resultado de la combinación de factores genéticos, gas radón, asbesto y contaminación atmosférica. Los tumores primarios del pulmón hacen metástasis especialmente en las glándulas suprarrenales, hígado, cerebro y hueso. Es una neoplasia agresiva y mortal. La mayoría de los pacientes muere antes del primer año, después del diagnóstico.

Se debe concientizar a la comunidad sobre la importancia de esta enfermedad.

Afecta, sobre todo, a personas entre los 55 y los 65 años, con edad promedio de 60 años. Cada vez se diagnostican más casos en jóvenes. Las principales causas del cáncer de pulmón, así como del cáncer en general, incluyen los carcinógenos humo del cigarrillo, radiación ionizante e infecciones virales. La exposición a estos agentes causa cambios acumulativos sobre el material genético del epitelio que reviste los bronquios del pulmón. A medida que hay daño más extenso, se desarrolla un cáncer, el 80 a 90 por ciento de los cánceres de pulmón se dan en fumadores. En la mayoría de los pacientes el diagnóstico se plantea ante datos clínicos y cuando en un estudio radiológico se detecta alguna anormalidad pulmonar.

Los objetivos que deben cumplirse para el diagnóstico de cáncer de pulmón son: sospecha clínica por la sintomatología (es inespecífica y subjetiva), sobre todo en la población de riesgo que la componen fumadores varones de más de 45 años; localización con radiología de tórax y otras pruebas complementarias (tomografía del tórax, fibrobroncoscopia, etcétera); conocer el tipo histológico del tumor, porque confirma el diagnóstico (biopsia de la lesión); determinar la tapa del cáncer de pulmón, ésta junto con las características histológicas del tumor son los dos objetivos fundamentales de las exploraciones diagnósticas; valorar el estado general del paciente y decidir el tratamiento manejando las características anteriores. El diagnóstico temprano se debe enfocar a consultar al médico general y al especialista (internista, cirujano general, neumólogo, cirujano de tórax) para analizar los signos y los síntomas y con estudios radiológicos (radiografía del tórax, tomografía del tórax, entre otros).

Se inicia el proceso diagnóstico para confirmar la presencia de cáncer pulmonar, mirar la etapa de la enfermedad y proponer tratamiento. Las opciones de tratamiento para el cáncer de pulmón son cirugía, radioterapia y quimioterapia, solas o combinadas, dependiendo del estadio del cáncer, el tipo celular del cáncer y qué tanto se ha diseminado, así como el estado de salud del paciente. Por esta razón, es importante que se practiquen todas las pruebas diagnósticas necesarias para determinar el estadio del cáncer. Es importante que el paciente dedique tiempo para pensar sobre las opciones posibles.

Otros factores que hay que considerar incluyen los posibles efectos secundarios del tratamiento y las probabilidades de curación de la enfermedad, de prolongación de la vida o de alivio de los síntomas. Si las investigaciones diagnósticas confirman la presencia de cáncer de pulmón, una tomografía puede determinar si la enfermedad está localizada y si es posible el abordaje quirúrgico o si la diseminación es tal que no puede ser curada con cirugía.

También se espera que se hagan exámenes de sangre y de función pulmonar para determinar si el paciente está en condiciones de ser operado y si le quedará suficiente tejido pulmonar sano después de la cirugía. Algunos procedimientos quirúrgicos incluyen: si se extirpa un lóbulo del pulmón, el procedimiento se llama lobectomía; si se extirpa todo el pulmón, la cirugía se denomina neumonectomía; la extirpación de parte de un lóbulo se conoce como segmentectomía o resección en cuña. La radioterapia utiliza rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas. La quimioterapia es un tratamiento en el cual se administran medicamentos antineoplásicos contra el cáncer por vía intravenosa u oral.

Lo importante es concientizar a la comunidad sobre la importancia de esta enfermedad; diagnosticarla en forma temprana y dejar de fumar, que es la causa principal de la misma.

 

(El Faro de Cúcuta)