Asesinaron a tiros en Cúcuta a una comerciante tachirense

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Luz Gallardo Molina.

Una prestamista y comerciante sancristobalense fue asesinada de tres balazos, en Cúcuta, departamento Norte de Santander, por un presunto asaltante que la persiguió y le disparó en el interior de un almacén, donde la mujer buscó refugio.

El crimen de Luz Gallardo Molina, de 43 años de edad, con residencia en La Castra, fue perpetrado el domingo, aproximadamente las 4:30 de la tarde, en la calle 10, número 0-120 del barrio Carora, cerca del Terminal de Pasajeros de Cúcuta, donde aguardaba por su esposo Leonel Buitrago, quien se encontraba en un autolavado.

Según las autoridades colombianas, Gallardo Molina bebía una cerveza mientras regresaba su pareja, cuando repentinamente apareció un sujeto, bastante joven según describieron, que asustó mucho a la mujer y provocó que corriera hasta el interior del local denominado “La Tienda de Fidel”, propiedad de un amigo.

El coronel Oscar Wilfred López Ortiz, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, precisó que la información del caso apunta a que un desconocido llegó armado, disparó y huyó solo en una motocicleta, según publicó el diario La Opinión, con respecto al crimen.

Añadió que “la mujer acostumbraba a frecuentar ese establecimiento cada ocho días. Los motivos del crimen, por el momento, son desconocidos. Testigos aseguraron haber escuchado tres disparos. Al pistolero no se le escuchó palabra alguna, lo que hace más misterioso el crimen”, habría declarado López Ortiz.
Sin embargo, Leonel Buitrago señaló que su esposa, madre de dos mellizos de 11 años, no había recibido amenazas de ninguna naturaleza, ni tenía enemigos.
Aseguró que la mataron para robarla, pues una cadena, un reloj, pulseras y anillos de oro que lucía, además de dinero en efectivo que tenía en su poder, no aparecieron.

“Nosotros vendemos papel ahumado al por mayor y accesorios de lujo para carros, provenientes de San Cristóbal. Cada fin de semana viajamos a Cúcuta. Mi esposa era muy conocida en el barrio La Merced, donde comercializamos los productos”, expresó Buitrago a la prensa colombiana.
El domingo, minutos previos al asesinato, la comerciante prefirió quedarse en la tienda, mientras su esposo se fue a lavar la camioneta, para más tarde regresar a San Cristóbal. Estaba sentada en la calle, en un muro de cemento, cuando el hombre desconocido llegó, la persiguió y le disparó por la espalda.

El lunes, el cadáver de la dama fue velado en una funeraria de Barrio Obrero, en tanto que este martes fue llevado a su última morada. (MB)