Sucesos - 28 agosto, 2012 | 12:00 AM
Exigen esclarecimiento del crimen del director de Ambiente en Ureña
A ocho meses del asesinato del director de Ambiente de la alcaldía de Pedro María Ureña, Jhon Stiwart Colmenares Zambrano, de 36 años de edad, y de otras tres personas, a manos de presuntos paramilitares, en la calle 4 del barrio La Guajira, en el municipio limítrofe con Colombia, su muerte ha quedado en la impunidad, según denuncian sus familiares.
Los hechos donde perdiera la vida el funcionario del ayuntamiento de Ureña, quien quedó en medio del fuego cruzado en un enfrentamiento armado entre presuntos Rastrojos y Urabeños, se produjo frente a una licorería donde él llegó la noche del 7 de enero de este año.
De acuerdo con las versiones oficiales, el trabajador del ayuntamiento arribó fortuitamente hacia las 8 y 30 de la noche a una licorería, en la calle 4, entre carreras 5 y 6 del barrio La Guaira, en Ureña, y a pocos metros de éste se encontraban consumiendo licor al menos otra docena de personas.
Al parecer, el grupo de acompañantes casuales del trabajador del ayuntamiento era vigilado por otros hombres, quienes tras identificar plenamente a sus blancos, decidieron atacarlos desde un vehículo en marcha y con ráfagas de fusiles de alta potencia, muriendo accidentalmente Jhon Stiwart Colmenares, al quedar atrapado entre el fuego de ambos bandos.
En el atentado igualmente fallecieron tres presuntos integrantes de Los Urabeños, quienes fueron identificados como Jorge Luis Ochoa Ramírez, de 36 años; José Ramón Villamizar Castillo, de 34, y Luis Alberto Saldarriaga Valencia, de 40 años de edad.
A estos tres últimos elementos, sus rivales de Los Rastrojos, les propinaron múltiples impactos de bala, les remataron con tiros de gracia y les despojaron del armamento pesado que llevaban consigo.
Luego de la masacre, los autores del cuádruple homicidio huyeron por una trocha hacia territorio colombiano.
“Autoridades no han buscado
a los autores de la masacre”
Familiares del trabajador de la alcaldía de Ureña ultimado y quienes pidieron su anonimato, denunciaron que las investigaciones adelantadas por el Ministerio Público de San Antonio, fueron paralizadas de manera injustificada, pues aparentemente el ente acusador no contaba con elementos para ubicar a los responsables de la muerte de su ser querido.
— De manera muy salomónica el Ministerio Público le notificó a nuestra familia que no tenían pistas sobre los presuntos asesinos que estuvieron involucrados en la muerte de nuestro ser querido, pues al parecer fueron los homicidas que cayeron abatidos por sus contrarios de Los Rastrojos, esa versión del organismo lo tomamos como negligencia y el engavetamiento de las investigaciones, su muerte va a quedar en la impunidad, al igual que otros casos similares que se han presentado en el área de frontera — aseguró la fuente.
El empleado de la Alcaldía dejó tres hijos huérfanos, de 12, 8 y 6 años de edad. (PER)


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